“Recuerdo que de chico mi madre me
decía muchas cosas que yo no entendía
Que por ser negro me iban a discriminar
Que mucha gente me iba a rechazar
Que estudiara que eso era lo importante
Para que el negro saliera adelante
La educación es la base del futuro
Es la verdad y por eso te lo juro
Pues hay caminos que muchos escogemos
y yo opino que no son muy buenos
La sociedad siempre nos está mirando
y lo malo de nosotros está sacando
y nos critican y nos atacan
y muchas veces puro PUM”
Lírica de tema rap “Reflexiones”, grupo Ashanty, Diciembre 1999, Charco Azul, Cali
El objetivo de este capítulo es doble: primero, de orden empírico, presentar una serie de marcadores de la desigualdad socioeconómica y racial en la ciudad de Cali, indicando que estos marcadores son inseparables. La dimensión racial si bien está ligada al factor de clase, juega un papel importante en la producción de las desigualdades y no puede diluirse en la de clase, aunque tampoco separarse. Los marcadores tienen que ver con una geografía de la distribución socio-racial de la población de la ciudad y los diferenciales sociodemográficos, de ingresos, educativos y condiciones de calidad de vida, inserción en el mercado laboral, que acompañan dicha distribución espacial, además de percepciones de discriminación en diferentes espacios urbanos.
Por otro lado, análisis de una serie de eventos en distintos espacios con base en registros cualitativos que permiten acercarse a la dinámica de las relaciones interraciales en la ciudad. En segundo lugar, entrelazado con lo anterior, presentar una reflexión teórica y metodológica sobre la dinámica entre relaciones interraciales y clases sociales, a partir del caso de Cali: cómo se entrecruzan las formas de desigualdad social de clase y raza en una ciudad colombiana y cómo afecta esta interrelación la construcción de la ciudadanía en el conjunto de los espacios urbanos. Por ello se le dará énfasis a un análisis de una geografía urbana de ambas desigualdades y los canales de circulación interraciales. En el análisis de los datos se tomará en cuenta la dimensión de género y ciclo de vida.
En este capítulo se utilizan tanto fuentes cuantitativas como cualitativas sobre la población negra-mulata en la ciudad de Cali. La principal fuente estadística utilizada se apoya en los resultados de la encuesta especializada del Banco Mundial-Cidse/Univalle, “Encuesta de acceso y percepción de los servicios ofrecidos por el Municipio de Cali”, aplicada en la zona urbana de Cali entre agosto y septiembre de 1999. Esta encuesta combina información sociodemográfica y socioeconómica detallada de los hogares, que permite analizar aspectos de pobreza según ingresos en relación con la cobertura de servicios sociales y de infraestructura, públicos y privados en la ciudad, y una percepción de la calidad de los mismos por parte de los miembros de /
Una primera versión de este capítulo fue presentada por Fernando Urrea Giraldo como ponencia al simposio “O desafio da diferença. Articulando gênero, raça e classe”, Salvador de Bahía, Universidad Federal de Bahía, los días 9, 10, 11 y 12 de abril del 2000, en el grupo de trabajo (GT 6), “A Articulaçäo entre gênero, raça e classe nos estudos culturais e nas políticas de identidade”, con el título “Relaciones interraciales y clases en la construcción de ciudadanía: el caso de Cali (Colombia)”. En la presente versión hay ajustes y algunas variaciones.
Nota: Para el 52% del total de la población encuestada y expandida fue posible establecer su fenotipo, en forma visual por el encuestador. Para el 48% restante se procedió a una asignación arbitraria con base en lazos de parentesco consanguíneos; sin embargo un 5.8% del total no fue posible ser reconstruido. Esto significa que entre la clasificación visual y la reconstrucción por lazos de parentesco se llegó al 94.2% del total de la población. Por esta razón hay diferencias entre los valores absolutos de población.
Los mapas 1, proporción estimada de hogares afrocolombianos por sector cartográfico (sectores cartográficos del censo de 1993), resultado de la encuesta Cidse-IRD (Barbary [1999]) y 2, concentración estimada de población en Cali según caracterización racial individual por comuna, resultado de la encuesta Banco Mundial-Cidse, ofrecen una interesante lectura geográfica socio-racial de la ciudad, la cual permite representar visualmente los resultados de los cuadros 1 y 2. Lo fundamental que puede ser resaltado en los mapas y los datos de los cuadros, es que el eje espacial desde el centro hacia el nororiente y suroriente marca aumento de la población “negra-mulata”, sobre todo “negra” o afrocolombiana (véase mapa 3 y datos del cuadro 1). Por otra parte, el eje espacial de la ladera (occidente) es más “mulato” y “mestizo” en el imaginario clasificatorio de fenotipos que como elaboración émica opera en las gentes de la ciudad, con una participación también de población “blanca”; la población “mestiza” participa tanto en la franja oriental como en la zona de corredor medio-alto y ladera; y finalmente que la población “blanca” es dominante en el corredor medio-alto, parte de la zona de ladera y en algunas comunas del centro oriente. Lo anterior permite afirmar la existencia de una significativa segregación socio-racial en la ciudad de Cali, la cual tiene implicaciones en los patrones de desigualdad social de la misma, es decir hay una geografía urbana con trazos raciales.
No obstante lo anterior, también debe registrarse un fenómeno que matiza la tendencia precedente, una relativa alta mestización de los hogares afrocolombianos. Esto puede ser observado en el cuadro No. 3. Los hogares afrocolombianos presentan un 18% de miembros blancos, mestizos y de otras características, una buena parte de ellos jefes de hogar o sus respectivos cónyuges. Esta mestización es en realidad una expresión de dinámicas interraciales muy significativas en el interior de los cuatro conglomerados. Además, debe tenerse en cuenta que la categoría “mulato” es una clasificación arbitraria que para una buena parte de la población entra en el orden del imaginario “mestizo”21 . Pero también hay que colocar que la mestización o “blanqueamiento” se incrementa a medida que nos alejamos del eje oriental de la ciudad, es decir, es un elemento complementario a la segregación espacial de orden socio-racial antes anotada. En sentido contrario, en las áreas de clases medias-altas y altas (conglomerado de corredor) predomina la población “blanca” con el 54%, mientras ésta tiene su menor participación porcentual en la región oriente de la ciudad (37%) (ver cuadro No. 3).
/ La expresión “mestizo” en Colombia hace alusión a las variedades fenotípicas resultantes en las relaciones interraciales de “blancos” y población indígena amerindia.

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